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METODO MONTESSORI






Aquí os dejamos una nueva conferencia de Criança Dolça nuestra actividad para las mamás,cuidadoras y familias con bebés de 0-3 años, la cual podréis disfrutarla de forma gratuita todos los miercoles y viernes de 10:00 a 12:00hs.

Esta actividad tiene un coste, para pagar a la profesional que impartirá la charla sobre método montessori






Como saber si mi niño/a es zurdo?




Los niños pequeños utilizan ambas manos de forma indistinta. ¿Cuándo empiezan a demostrar preferencia por una u otra mano? ¿En qué momento se puede determinar que el niño es zurdo?




Normalmente, hay que esperar hasta los dos años para saber si el niño es zurdo. La razón principal es que, antes de esta edad, los niños son ambidiestros, y no manifiestan una preferencia especial por ninguna de las dos manos.
El uso predominante de la mano izquierda se consolida alrededor de los cuatro años, pero muchos zurdos pueden seguir realizando actividades con la mano derecha.
Para saber si el niño será zurdo o no, se puede observar con qué mano coge los objetos que le ofreces, con qué mano ordena los juguetes, con qué pie golpea la pelota o con qué ojo mira dentro de un tubo, a modo de telescopio. No obstante, no hay que olvidarse que se puede ser zurdo de pie o de ojo, y no de mano, y viceversa. La zurdera no es una característica hereditaria y, curiosamente, está más difundida entre los gemelos, por causas que, hasta ahora, se desconocen.

¿Por qué algunas personas son zurdas?
Ser zurdo es una condición, se es zurdo de nacimiento, esto no es algo bueno o malo.
Es una característica más del ser humano que existe por la disposición que tiene nuestro cerebro, en el que hay dos hemisferios: el derecho; que dirige los movimientos del lado izquierdo de nuestro cuerpo y el hemisferio izquierdo, que rige los movimientos del lado derecho. (Esto se llama lateralidad cruzada), porque cada hemisferio cerebral controla la parte opuesta del cuerpo.
La parte izquierda de nuestro cerebro suele ser la dominante, es el caso de las personas que utilizan la derecha.
Los zurdos son la excepción de la regla, pues aquí la situación es la contraria: domina el hemisferio derecho y, en consecuencia, el lado izquierdo.
Es errado creer que a través de la imposición de los padres, el niño aprenderá a usar su mano derecha o izquierda, ya que, aunque aprenda a escribir con la mano derecha, tendrá dominancia en su lado izquierdo para otras actividades relacionadas.
Reeducar a un zurdo a usar la derecha, es forzar las funciones de ambos hemisferios a que se inviertan, produciéndose como consecuencia una serie de inconvenientes, entre los que están las dificultades espaciales, la falta de concentración y trastornos en el habla.










Fuente:mi bebé y yo y P.C

Natación para bebés


El agua es un instrumento de enriquecimiento básico del niño desde los primeros meses de vida extrauterina.
La natación para bebés o matronatación se define como una actividad juego-placer-estímulo-experiencia-afectiva.


Lo que llamamos natación para bebés poco tiene que ver con el nadar, al menos con lo que la mayoría de personas entienden por aprender a nadar, ya que este planteamiento no se podrá lograr hasta los 4 ó 5 años. Antes de esta edad los niños son demasiado pequeños para desarrollar autonomía en el agua y adquirir los movimientos de la natación. Por lo tanto hay que aclarar que una cosa es el disfrute y el dominio y otra muy distinta aprender a nadar. Esto es algo que los padres han de tener muy claro.

Los recién nacidos están perfectamente dotados de una variedad de reflejos que hacen posible el progresivo desarrollo de una conducta adaptada al medio en que se desenvuelvan, en este caso el agua. Limitar las experiencias del primer año a la estancia en la cuna o en el cochecito de paseo significa reducir el desarrollo tanto físico como intelectual de nuestro bebé, en un período crítico de su vida. Todos los psicólogos y pedagogos reconocen la importancia de los primeros años en la vida del individuo y, a pesar de ello, seguimos sin prestar la atención necesaria hasta la entrada en la escuela. El objetivo más importante de esta actividad se centra en reforzar el vínculo de amor y confianza entre la madre y el bebé, haciendo que ambos compartan una experiencia original, única e irrepetible, fortaleciendo la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá. Además, por si esto fuera poco, se van a crear situaciones de juego, dentro de un ámbito lúdico y recreativo.

Pero existen otros muchos beneficios que aportará la natación para bebés, algunos casi tan importantes como los ya señalados:

Beneficios que aporta la natación a los bebés:

  • Desarrollo psicomotor: El bebé que aún no camina encuentra en el agua la posibilidad de moverse tridimensionalmente, siendo mucho mayor la libertad y continuidad de movimientos. A muy temprana edad comienzan a tener nociones de desplazamiento y distancia de una gran riqueza y sensibilidad, lo que redundará en una mayor coordinación motriz.
  • Fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio: La natación fortalece el corazón y los pulmones. Debido al trabajo respiratorio que se realiza en el agua se aumenta la eficiencia en la oxigenación y traslado de la sangre.
  • Ayuda al sistema inmunológico.
  • Aumenta el coeficiente intelectual: Está demostrado que los bebés que han hecho natación en los 2 primeros años de vida desarrollan una percepción mayor del mundo que los rodea con lo que ya están aprendiendo a ser más creativos y observadores. El agua estimula la capacidad de juego del niño y este hecho repercutirá positivamente en aprendizajes futuros.
  • Mejora y fortalece la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá: La realización de un programa acuático para un bebé le llevará, junto con sus papás a compartir situaciones ricas y profundas que no sucederán de otra forma pues se van a juntar las reacciones innatas e instintivas del bebé con las propias vivencias que genera la práctica de la natación, que sin duda ayudaran al conocimiento mutuo, alimentando el amor y orgullo de mamá y papá.
  • Inicia la socialización sin traumas en un ambiente lúdico y recreativo, desarrollándose como personas y su entorno de una forma natural. La convivencia en la piscina con otros niños le ayudarán a relacionarse mejor, además de que aprenderá a compartir y realizar actividades junto a otras personas. El niño adquiere mas confianza para comunicarse y desarrollarse en grupo, ya que estará en constante contacto con instructores y niños.
  • Desarrolla las habilidades vitales de supervivencia.
  • Ayuda al bebé a relajarse.
  • Ayuda al bebé a sentirse más seguro.

Preparativos en casa:

Los preparativos para la natación del niño de pecho comienzan inmediatamente después de abandonar el hospital. Esto será de mucha ayuda cuando vayas por primera vez a la piscina. Principalmente con ello se persiguen tres fines:

  • Reducir paulatinamente la temperatura del baño de nuestra casa a la temperatura de la piscina, unos 32 grados.
  • Hacer que el bebé se familiarice con el agua.
  • Acostumbrar a los padres a manejar al niño con total seguridad.

Está más que demostrado que los 32 grados centígrados de temperatura del agua de la piscina es la óptima para realizar la actividad, sin embargo, las primeras veces que bañemos en casa a nuestro bebé la temperatura deberá ser mayor. Evidentemente una disminución brusca alteraría su bienestar. Por eso hay que reducirla gradualmente.
<!--[if !supportLineBreakNewLine]-->Las primeras veces que bañes al bebé lo harás en su bañera pero después podrás meterle contigo, así podrás sujetarle y moverle mejor que desde fuera. Cuando decidas hacerlo no sostengas a tu bebé cuando entras o sales de la bañera, puedes caerte o resbalar; lo mejor es que el padre que no se mete esté fuera para ayudar. La temperatura ya habrá disminuido al menos hasta los 34 grados como máximo.

Ante todo tendrás que dar al niño, mediante un intenso contacto corporal, sensación de seguridad. Es posible que muestre algo de malestar por la nueva situación pero enseguida se sentirá a gusto y empezará a patalear, especialmente si hacemos presión con nuestras manos o muslos contra las plantas de sus pies.

Existen multitud de formas para coger a tu bebé mientras ambos estáis en la bañera pero recuerda que las primeras veces la posición tendrá que ser de forma que el niño te vea. Una de ellas (ver foto al margen izquierdo) podría ser mientras tú estás sentada en la bañera (bien segura/o de no resbalar), apoyando al niño de espaldas en tus piernas y rodillas con sus pies en tu barriga, sujetando su cabeza con una mano y la otra libre para acariciarle, mojarle el pecho, etc.

Otra posición sería apoyando la espalda del bebé en tu pecho, cogiéndolo por la cabeza, con las palmas de las manos y los dedos hacia abajo. No le sujetes ni por el cuello ni por la espalda. Espera a que esté bien relajado, cuando esto suceda, ve estirando tus brazos hacia adelante poco a poco mientras él flota. Observa cómo el bebé flota.

Después de realizar este par de ejercicios coge al pequeño y chapotea un poco con el agua, seguro que él también lo hace. Échale unas gotas de agua por la cabeza. Al rato y a la orden de "listos, ya" vuelve a echarle agua pero esta vez en la cara.

Es importante que mientras realizas estos pasos en la bañera no haya jabón en el agua.
<!--[endif]-->

La edad del niño y sus horarios.

Es recomendable esperar hasta los 3-4 meses de vida, para llevar al bebé a la piscina. Algunas escuelas de natación no los aceptan hasta los 6 ó 7 meses, pero esto sólo significa que las instalaciones no están suficientemente preparadas para bebés de menor tiempo, básicamente por la temperatura del agua.
Puedes empezar las clases cuando realmente te sientas segura/o, pero deberás de tener en cuenta que a partir de los 8 ó 9 meses el bebé perderá algunos reflejos innatos muy importantes que sin duda serán muy útiles. Por eso los bebés menores de un año se adaptan al agua más rápidamente que los niños mayores. El miedo al agua se adquiere conforme el niño va creciendo; mientras más tiempo esté apartado del agua, probablemente desarrollará sentimientos de desconfianza y hasta fobia, que posteriormente dificultarán en muchos de los casos, el aprendizaje de la natación.

La elección del horario, como otras muchas cosas, lo elegirá el propio bebé. Deberá ser a una hora en la que no tendrá que dormir ni comer. Esto es importante para que las sesiones de natación no perturben el ritmo diario habitual.

Otra cosa de deberás tener en cuenta es el tiempo que el pequeño permanecerá en el agua de la piscina. Las primeras sesiones serán cortas y podrán ir aumentando progresivamente hasta los 20 minutos como máximo. De todas formas ya se ha dicho que será el propio bebé quien marque este tipo de pauta, si ves que tiene frio, está incómodo o llora demasiado le sacas de la piscina. No te preocupes por pensar en no aprovechar las clases.

Requisitos que debe cumplir la piscina.
  • La temperatura media del agua deberá estar a 32º.
  • El nivel de cloración del agua deberá estar entre el 0,5 y el 0,6 % (las de adulto están al 1%).
  • Es recomendable que la piscina sea cubierta y climatizada, y que cumpla con los requisitos higiénico-sanitarios establecidos.
  • La zona de vestuarios donde se cambiarán a los bebés deberá estar climatizada y cumplir las normas higiénicas.
  • Si los vestuarios están alejados, se puede cambiar al niño en los bancos que están en el recinto de la piscina.
  • Evitar los horarios de máxima concurrencia, por el ruido.

La primera visita a la piscina.

El bebé necesitará un tiempo para aclimatarse al nuevo entorno (temperatura, espacio, ruido, gente, etc.). Lo normal es que el profesional asignado a tus clases te enseñe las instalaciones. Lo habitual es que no estés solo y tanto tu bebé como tu tengáis compañeros de piscina nuevos. Aprovecha para intercambiar opiniones con otras mamás o papás y si tienes dudas pregúntale al técnico que os acompaña. Poco a poco el bebé se irá relajando.

Con toda la tranquilidad del mundo, y ya en la piscina, cambia a tu hijo en un lugar donde no haya corriente. Sentaros al borde del vaso. Asegúrate de la profundidad, es obligatorio que esté marcado con pintura en el mismo borde; pregunta si dudas al técnico. Lo habitual es que mida entre 0,50 y 1 metro. Si ves que tú solo no puedes sentarte pide ayuda para que te sujeten al bebé mientras tu te sientas junto a él o te metes en el agua.

Coge al pequeño entre tus brazos y llévatelo al pecho, háblale en tono tranquilizador. Date un pequeño paseo por el agua mojando poco a poco. Esto para ser el primer día es más que suficiente.

El técnico o monitor os explicará todo cuanto necesitéis saber. Recuerda que el verdadero profesor no será nadie más que tú, el monitor solo os irá dando pautas y recomendaciones de actuación.

El método utilizado nunca debe “presionar” al niño para que aprenda a flotar. Se trata de que le pierda miedo al agua, si lo tuviera, lo vea como algo lúdico y se divierta. Importa más que la experiencia sea grata a que consiga la flotación. Si el método de enseñanza es bueno, los niños no tienen por qué pasarlo mal o mostrarse reacios a acudir a la piscina. Los padres no deberían obsesionarse porque sus hijos aprendan técnicas de supervivencia (como la flotación) o de movimientos. Lo fundamental es que adquieran el gusto por el agua.

Si por miedo, por dificultades económicas o por cualquier otro motivo los padres presionan al niño para que consiga objetivos en un tiempo corto, los efectos serán probablemente justo los contrarios a los que se buscaban. Además, a estas edades, los niños tienen una percepción muy intensa de lo que ocurre a su alrededor, y muy pocas vías de expresión de sus temores, muchas veces reducidas al lloro y otros síntomas no orales.

Si la experiencia resulta demasiado traumática, dejará secuelas durante el resto de su vida. Hay que crear un ambiente relajado en el que tanto el propio niño como los padres y el monitor disfruten de las clases y se inspiren confianza mutua.

Fuente:


  • Liselott D., Lothar B., Hermann H.. El niño aprende a nadar. Miñón. Valladolid, 1978.
  • Riad Boudaki, Natación para bebés, pautas básicas. Comunicaciones técnicas, nº 5, 1992.
  • María Castillo Obeso. Los bebés y el agua: una experiencia real. Comunicaciones técnicas, nº 1. 1992.
  • Lauren Heston, ¡Al agua, patos!. RBA Libros, 2000.
  • http://www.i-natacion.com/


Estimulación multisensorial


He encontrado este artículo sobre la estimulación aplicadas a los bebés. Junto con el masaje infantil, las caricias, los juegos espontáneos, el contacto piel con piel y todo lo que podamos brindar a nuestros hijos (música, imágenes, colores, movimientos...) enriquecen su vida. Espero que os parezca interesante.

La estimulación multisensorial es una terapia para el desarrollo y potenciación de las capacidades de las personas con discapacidad. También ha demostrado su eficacia como técnica de estimulación temprana y es en ese aspecto en el que nos centraremos en este artículo.
La estimulación multisensorial en bebés se realiza con estímulos controlados (para no estresar al niño). Este debe vivirlo como un juego. Se estimulan las sensaciones dejando que el niño las registre y tenga oportunidad de experimentar con ellas a la vez que disfruta de sus sentidos.

¿En qué consiste la estimulación multisensorial?

La estimulación multisensorial se aplica de 0 a 6 años y consiste en actividades que fortalecen y amplian las conexiones neuronales del cerebro del niño. Esto produce un mayor desarrollo de sus capacidades cognitivas y psicomotrices. Para ello se recurre a actividades lúdicas para atraer la atención del bebé hacia uno de sus sentidos o varios a la vez.
Normalmente si se recurre a profesionales que apliquen la estimulación multisensorial harán un estudio del bebé y le harán un programa fijado para sus necesidades, posibilidades y características.
Cuanta más edad tenga incluirán diferentes profesionales que apoyen su desarrollo (logopedas, psicopedagogos, fisioterapeutas, etc.) Por supuesto, en todo momento la intervención de los padres es fundamental y deben ser parte importante de las actividades de la estimulación multisensorial.

Beneficios de la estimulación multisensorial

La estimulación multisensorial proporciona a los bebés muchos beneficios a la hora de ayudarle a desarrollar sus habilidades. Suele acelerar el ritmo de aprendizaje de un modo lúdico y divertido.
Además, ayuda a estrechar lazos entre el bebé y sus padres, ya que la estimulación multisensorial favorece la relación física, a la vez que la exploración del mundo exterior e interior del niño, a través de la forma en que éste vive sus sensaciones.

Ejemplos de ejercicios de la estimulación multisensorial

Para que se pueda entender mejor en qué consiste la estimulación multisensorial pondremos unos ejemplos de ejercicios o actividades de estimulación por cada sentido:
<!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->Ejercicios visuales de estimulación multisensorial: Ponerse guantes en las manos con colores llamativos moviéndolas y haciendo que el niño siga el movimiento, estimulando la atención y seguimiento visual. Ponerse con él frente a un espejo, sacar la lengua y moverla en todas las direcciones lentamente para que la siga e ir aumentando la velocidad, esconderla y sacarla por otro lado.
<!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->Ejercicios auditivos de estimulación multisensorial: Hacerle pedorretas o sonidos hechos con la boca que le llamen la atención. Después cogerlo mirando al frente y repetirle lo mismo primero por un lado y luego por el otro, varias veces y después de forma aleatoria para sorprenderlo (no asustarlo). Se puede hacer lo mismo con el sonido de bolsas de plástico al apretarlas e intercalarlas con otros sonidos como cascabeles, campanitas u otros que le resulten atractivos al niño.
<!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->Ejercicios táctiles de estimulación multisensorial: La mejor estimulación en estos casos es el contacto de los padres. Acariciar y recorrer suavemente la cara del niño, besarlo y reír con él como si fuera un juego, pero de forma muy relajada. Coger un cochecito o juguete con ruedas agradables al tacto y recorrerle el cuerpo con él. Coger diferentes texturas de tela, papel, trozos de bolsas de plástico, peluches, objetos ásperos y suaves, etc. y dejar que el niño las explore con las manos o pasárselas por el cuerpo para que experimente las diferentes sensaciones y contrastes.
<!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->Ejercicios ofaltivos y respiratorios de estimulación multisensorial: Coger diferentes elementos de olor natural agradable, como la naranja, una flor aromática, una rama de canela y perfume suave y se le dan a oler al niño. Los ejercicios respiratorios también trabajan la fonación aunque mejor si son asesorados por el profesional.
<!--[if !supportLists]-->· <!--[endif]-->Ejercicios gustativos de estimulación multisensorial: Este ejercicio es para niños que pueden variar su dieta. Usar alimentos con sabores que permitan el contraste entre dulce, salado, agrio, etc. y dárselos a probar untándole los dedos con los diferentes sabores. Observar su reacción y si muestra preferencia o rechazo.

Consejos

Le recomendamos que la estimulación multisensorial sea realizada o guiada por un profesional. Una vez aprendida, la puede hacer en su casa con la tranquilidad de hacerlo correctamente aunque no tiene que haber problema si se trata de un bebé sano y se realizan los ejercicios con sentido común y mesura (sin sobreestimularlo).
Terapeuta, escritor e investigador

Correr y saltar: cosas de niños.


Una nota publicada en la revista Magazine, del 10 de enero de 2010.
Queremos compartirla con vosotros, ya que sabemos que el deporte es, además de una manera de jugar, un beneficio para la salud.
La creciente obesidad infantil tiene mucho que ver con la pérdida de la calle como espacio de juegos y de la libertad de movimientos. La situación lleva ahora a promover los juegos saludables.

La Rayuela Sanuela, La Ruleta de la Psicomotricidad, Corre, Corre, ¿Qué Hay para Comer? Son nombres de juguetes que se han creado bajo los auspicios del Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU) de Alicante para prevenir la obesidad. Desde el año 2005, el departamento de pedagogía de ese centro tiene abierta una línea de investigación sobre juego, juguetes y obesidad infantil, con la que ha obtenido propuestas novedosas para ser aplicadas por las empresas jugueteras y diseñar nuevos productos que consoliden hábitos de vida saludable.

Que la Asociación de Fabricantes de Juguetes centre una de sus líneas de estudio en la obesidad infantil evidencia que es una cuestión que preocupa a la sociedad. Los datos se repiten en cada nueva encuesta. En España las cifras de sobrepeso y obesidad en los niños son de las más elevadas de Europa. En quince años, los porcentajes se han triplicado.

El sobrepeso y la obesidad radican en una dieta inadecuada y en la falta de ejercicio físico. Y es en este segundo factor en el que los estudiosos del juguete quieren aportar su granito de arena, para que cada familia sepa aprovechar el potencial que tienen los niños para moverse, vivir aventuras, explorar el mundo. Para introducirles en unos hábitos de vida activa que luego permanezcan en su rutina cotidiana.
[...]Jugar a imitar
Hay múltiples juegos y juguetes que favorecen el movimiento. Los de siempre –cuerda de saltar, pelota– y otros nuevos, que relacionan ejercicio con diversas competiciones, o invitan a trepar o a agacharse, o incluso, juegos muy fáciles de llevar a cabo en casa. Como el que en el Instituto del Juguete llaman mímica del deporte: los padres podrían jugar con sus hijos a adivinar qué tipo de deporte están realizando mediante gestos. O se puede jugar a asociar: escribir tarjetas con deportes, de las que se saca una y en un minuto se tiene que decir el mayor número de accesorios asociados (por ejemplo, con la tajeta del esquí: gafas, guantes, botas…) mediante mímica. O se puede hacer manualidades con las que luego se juegue y que supongan algún tipo de movimiento, como realizar un tambor o unas maracas y usarlos para bailar.

Consuelo Mallebrera, pedagoga del AIJU, explica que “los padres tienen un papel importante en el proceso de adquisición de hábitos saludables”. “Sus conductas y actitudes –añade– son básicas porque se convierten en modelos y es su responsabilidad organizar y facilitar gran cantidad de hábitos relacionados con la actividad física. Es fundamental predicar con el ejemplo y tratar de hacer divertidas las actividades que propongan.” El juego es un excelente mediador para todo tipo de aprendizaje.

Los estudios de mercado que realizaron en el centro concluyeron que ya existen juguetes que promueven un estilo de vida saludable pero que todavía lo hacen de manera insuficiente o poco documentada. Por ello, se ha trabajado durante dos años con expertos en juegos, en educación y en salud infantil para obtener una gran cantidad de ideas para futuros juguetes que contribuyan a reducir la obesidad infantil.

¿Por qué un niño o un adolescente no encuentra tiempo para hacer ejercicio pero sí para ver la televisión o chatear? Quizás hay una relación inconsciente entre hacer ejercicio y sacrificarse. Pero, si se piensa en estar activo, poner la mesa, pasear al perro, ir andando al colegio, salir de excursión el fin de semana…, ya no suena tanto a sacrificio.[...]
Texto: Carmen Giró
La nota completa: Revista Magazine

Un poco de música, por favor.


A todos nos gusta la música y realizar actividades acompañados por ella. A nuestros hijos también. La música está presente en todo momento.
Aquí compartimos con ustedes un extracto de un libro de NESSIA LANIADO, Cómo estimular día a día la inteligencia de tu hijo. (Ediciones Obelisco) y a continuación, algunos enlaces interesantes.
¡Que lo disfruten!

Una de las formas más eficaces y divertidas de promover la mediación del comportamiento imitativo es a través de la música.

En el Renacimiento, el tiempo de la música se llamaba
pulsus, que en latín significa latido, justamente porque se fundaba en los latidos del corazón, que son sesenta por minuto, el mismo ritmo en el que se apoyan las canciones de cuna.

La nana es un tema sencillo que se repite con variaciones mínimas, suficientes para evitar monotonía, pero que siempre hacen reconocible el tema original. Es un poco como contar ovejas para dormirse: las ovejas son todas iguales pero ninguna es la misma.

Al igual que las canciones de cuna, algunas músicas han demostrado ejercer una influencia positiva en el bienestar físico y mental, siendo capaces incluso de mejorar la fermentación del pan o de influir benéficamente en los animales y las plantas. Son las músicas barrocas y W. A. Mozart, que presentan un ritmo equivalente al latido medio del corazón humano.

Esta es la razón de que escuchándolas, el ritmo cardíaco y la presión se normalicen, como por arte de magia, y ocurra un
encantamiento en el sentido original de la palabra: llevar en el canto.

Y es asimismo, la causa de que estos sones se empleen especialmente para estimular la capacidad de atención y concentración de los niños. (...)
(...) La exposición al sonido de la música barroca o, en cualquier caso de una música basada en un ritmo de sesenta latidos por minuto, durante los primeros años de vida puede fortalecer los circuitos neuronales, así como estimular la creatividad y las áreas del cerebro especializadas en favorecer la motivación. (...)


(..)
La música es más potente que cualquier otro medio para la educación. (Platón)"


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