Grupos de Crianza: el papel en la sociedad.


“Se necesita una aldea para criar a un niño”
Proverbio africano

La llamada de la maternidad, nos llegó un día y comenzamos a hacernos la idea de ser madres, de tener un hijo, de formar una familia. O tal vez no hemos sentido esa llamada y la maternidad nos llegó por sorpresa, a destiempo, pero finalmente, nos encontramos siendo madres, con un hijo, el primero, segundo, o tercero… y nuestra vida cambió.

Y es en ese momento, de cambios intensos, cuando nos encontramos entre la idea que habíamos alimentado y la realidad. Estamos frente a un bebé, solas, con dudas, con miedos, con la responsabilidad de tomar las decisiones que creemos correctas, pero aún así dudamos de nuestro instinto. Los ritmos horarios y familiares han cambiado, ya no nos podemos permitir ciertas libertades, y sabemos que el bebé requiere todo de nosotras, todo, absolutamente, y afortunadamente, estamos capacitadas para entregarnos a él.

En el mejor de los casos, contamos con una familia, con amigos, con relaciones diversas que tejen una red de apoyo, nos sentimos contenidas y escuchadas, pese a las miradas nuevas que notamos en nuestro alrededor. Otras no tenemos tanta familia, o la tenemos lejos, o tal vez la maternidad nos encontró sin pareja, y necesitamos saber que no nos estamos volviendo locas, que en un punto, seguimos siendo nosotras.

La existencia de un grupo de Crianza en la sociedad, en el municipio donde vivimos, cercano a casa, es una oportunidad para la madre (padre o cuidador) y su hijo, allí encontrará un espacio para compartir con otras madres que están pasando por la misma situación o tal vez otra, y que nos sirve de apoyo, de contención, de lugar de encuentro, sin ser juzgadas, para escucharnos, en un ambiente relajado, mientras vemos crecer a los pequeños.

¿Cómo funciona un grupo de crianza?

Los grupos de crianza han sido recomendados y reconocidos por la OMS, “Organización Mundial de la Salud”. El grupo es el paso numero 10, en el cual se deriva a la madre puérpera a un grupo que la contenga en sus futuras crisis. O simplemente que escuche y el oído se le vaya afinando al comportamiento del neonato.

La maternidad es una de las actividades más solitarias del mundo, en la cual una mujer entra a un estado primitivo de su sensaciones, se conecta 24 horas con un ser que no le habla y comparte una lengua onomatopéyica. La cual el hombre y la mujer conocen pero cuyo vocabulario yace en su inconsciente.

La mujer se encuentra frente a su hijo que conoció dentro de su vientre, que lo capturó en esencia pero debe crear un nuevo canal de dialogo. Se siente sola e incomprendida, se siente el niño y el niño se siente ella. Aun son uno, y lo serán por dos años.

Pero vivimos en el siglo 21 y esta mama deberá cuidar de otros niños, o regresará a su trabajo en sesenta días. Aquí es donde crea preponderancia el Grupo, allí aprenderá que:

  • Lo que le ocurre a ella le pasa a todas.
  • Que su leche es siempre buena, que podrá seguir amamantando a pesar de su trabajo, de su médico, de su marido y del universo entero.
  • Que sólo hay unos pocos trucos sencillos para lograr un amamantamiento exitoso por dos años. O el tiempo que ella y su par lo desee.
  • Que el pecho no tiene horarios prefijado en relojes
  • Que el apetito en un bebe no existe hasta los 18 o 20 meses, que requiere saciar sus necesidades de afecto y nutrición con la teta de su madre.
  • Que está bien dormir con el bebé, que el sueño se regula con la madurez, dejar llorar al bebé no es la forma de enseñar a dormir.
  • Que está bien dedicarse al hijo y postergar el regreso al trabajo, es una oportunidad única, y si la economía familiar lo permite, es una suerte poder hacerlo.

Estos son algunos de los aspectos básicos, el grupo responde a las necesidades de hoy de cada mamá, cada una arribará al mismo con sus dudas y otras madres con experiencia en el grupo le responderán. Hay una figura de coordinador que es la mama líder que orienta la charla y después funciona como un intercambio de pares, también hay hombres, parejas de diferentes sexos con niños adoptados o inseminados, etc.

Es un grupo abierto a la comunidad que está orientado a la etapa de crianza.

Para leer más: El blog alternativo, Venir al mundo.

Soluciones naturales: loción antipiojos


Comienzan las clases y con ello vuelven algunas molestias en nuestros hijos, la presencia de "visitantes" no deseados. Para aquellas personas que prefieran las lociones naturales, aquí os dejamos una buena alternativa.

Ingredientes y proporciones para la loción antipiojos natural:

  • 80% de alcohol de 96º
  • 15 % de agua de Rosas o agua destilada
  • 5% de aceites esenciales puros 100% (Árbol del té, limón y lavanda)

Elaboración de la loción:

Juntar las esencias con el alcohol y dejar reposar como mínimo, una semana.
Luego, se mezclan las esencias y el alcohol con el agua de rosas o agua destilada.

Modo de uso:

Pulverizar la loción natural antipiojos sobre el cabello, como preventivo.
Si existen piojos, pulverizar el cabello con la loción, tapar con un gorrito plástico durante 20 minutos, y después lavar el cabello con un champú que contenga Árbol del té.

Tratamiento antipiojos:

Como medida preventiva para los piojos, además de esta loción natural, podemos adquirir un champú que contenga Árbol del té, o bien, un método sencillo: añadir cuatro gotas de este aceite esencial puro sobre la cantidad de champú que nos ponemos en la mano, para lavarnos el cabello.

Como remedio efectivo contra la pediculosis, recomiendo el lavado con un champú de árbol del té, y para eliminar las liendres, peinar el cabello con un peine fino impregnado en este aceite esencial. Si se utiliza un champú de estas características, en el lavado cotidiano, y de manera preventiva, estaremos protegidos de la pediculosis.

Autor: Joan Cano, Aromaterapeuta y fabricante de cosméticos naturales.

Bebes sabios





Últimamente, se ha estudiado mucho cómo funciona la mente de los bebés. Los especialistas sostienen que entienden mucho más de lo que creemos, y que el amor y el incentivo de los padres son fundamentales para el desarrollo de su inteligencia.


¿Se preguntó alguna vez qué sucede en la mente de los bebés? ¿O qué piensan cuando miran algo? ¿O cuán importante serán las vivencias infantiles en la vida adulta? En el último tiempo se revolucionó el ámbito científico, y el mundo adulto también, al descubrir cómo funciona la mente de los pequeños. Tiempo atrás, los científicos suponían que los bebés eran seres casi irracionales debido a que su experiencia y pensamiento eran limitados, algo así como que su cerebro era una hoja en blanco, con todo por escribir. Por fortuna, las últimas investigaciones arrojaron otras verdades sobre el universo infantil.
Por ejemplo, Alison Gopnik, una destacada psicóloga y filósofa norteamericana, docente de la Universidad de California, demostró, con sus estudios, que los pequeños aprenden más, tienen más creatividad y experimentan más intensamente el mundo que los adultos. En efecto, los bebés cuentan con más neuronas, más conexiones que los mayores y menos sustancias que frenen el trabajo de sus circuitos nerviosos. En su último libro,
El filósofo entre pañales, la autora Gopnik explica cómo los niños son capaces de aprender una cantidad sorprendente de información en un tiempo relativamente corto y demuestra que son los padres los que pueden determinar la vida de sus niños.
Lo que más necesitan es amor
Para comprender la mente infantil, fueron necesarios numerosos avances en la rama de la psicología, la filosofía y la neurociencia. “El cerebro del recién nacido tiene infinitas posibilidades. Para desarrollarlas, además de estímulos necesita afecto –cuenta la neuropsicóloga infantil Ofra Gorfinkel, directora del Instituto Vínculos Gym Time–. Los primeros tres años son los más importantes. En este tiempo, las cien mil millones de neuronas con que nace el bebé se conectan entre sí formando una complicadísima red de comunicaciones. Pero este proceso sólo se pone en marcha si, a través de los sentidos, le llegan estímulos al bebé. Para saber qué hacer con esta información, hacen falta las emociones”. Es decir, el bebé no sólo necesita ver objetos, oír sonidos, probar nuevos sabores y tocar superficies, sino que, además, precisa sentir las emociones que lo embargan cuando sus papás lo abrazan, lo besan o le hablan. Un chiquito que recibe poco afecto no desarrollará su cerebro en forma óptima. “Con esto queda demostrada –continúa Gorfinkel– la responsabilidad que tienen los padres a la hora de contribuir al desarrollo emocional e intelectual de sus hijos”.
En el vientre materno, el cerebro del bebé forma multitud de neuronas, muchas más de las necesarias. Mientras que las sobrantes se eliminan, las sobrevivientes se conectan entre sí y constituyen, de modo rudimentario, las áreas que, más tarde, serán las responsables de la visión, el oído, los movimientos, etc. La gestación y el desarrollo de un niño son, quizás, los hechos más increíbles y a la vez comunes que se dan en la vida. Detenerse y reconocer lo milagroso de ambos procesos es una forma simple de lograr un profundo respeto y gratitud hacia la vida. Christian Plebst, psiquiatra infanto-juvenil del Instituto de Neurología Cognitiva, afirma que “el cerebro de un bebé necesita cargarse de la información que lo hace esencialmente humano. ¿Cuál es esa información? Las emociones. La adecuada organización de las primeras experiencias emocionales durante los primeros años de vida conforman la base de un cerebro y mente sanos”. Los sentidos cumplen un papel fundamental, ya que son la puerta de entrada a las experiencias del mundo. Cómo el cerebro logre organizar estas experiencias y qué sentido les dará depende, en gran parte, de la calidad de los vínculos tempranos. “Los sentidos captan y traducen la información sensorial de manera constante –continúa Plebst–, aun mientras dormimos. Un cerebro que se desarrolla de manera típica ordenará toda esta información, aunque también dependerá del adulto que tenga a cargo”. El rol del adulto es clave, como así también la manera en que éste exprese sus emociones al estar en contacto con su hijo. Un contacto que deberá ser claro y sin ambivalencias. “El amor hacia el bebé por parte de los padres deberá ser incondicional y manifestarse de manera continua para lograr un adecuado desarrollo de las emociones. Un bebé amado es respetado en sus necesidades sensoriales, afectivas y nutricias. Este amor continuo logra la conformación de una mente segura de sí misma”, explica Plebst.

Consejos para criar un bebé inteligente*
1. Interactuar, jugar y que el niño se sienta querido demostró tener una relación directa en el crecimiento, maduración e interconexiones cerebrales. Por otra parte, muchos estudios demostraron que amar, abrazar, interactuar y jugar con el niño tiene un fuerte efecto en el desarrollo de la inteligencia.2. Hablar con los hijos y escuchar los desarrolla la base del lenguaje y de la comunicación.3. Leer libros a los niños, incluso antes de que entiendan las palabras, desarrolla la base lingüística. Los estudios demostraron que a los niños que les leyeron precozmente suelen tener más interés por la lectura, les va mejor académicamente y tienen más éxito en la vida adulta. Leerles libros es uno de los estímulos que más favorecen a su inteligencia.4. Dejar a los niños jugar. Cuando lo hacen, instauran las bases intelectuales, sociales, físicas y emocionales. Cuando esto lo hacen con otros niños, aprenden, además, a combinar ideas, impresiones y sentimientos.5. La actividad física es de suma importancia para el cerebro en desarrollo.6. Que la música forme parte de la vida de los niños. Esto estimula la memoria, atención, motivación y apren dizaje y disminuye el estrés. Aprender a tocar un instrumento musical estimula el pensamiento abstracto.7. Que los niños vean a sus padres realizar actividades estimulantes que puedan ser imitadas.8. Limitar y controlar las horas de exposición a la televisión.9. Utilizar las computadoras para juegos de ingenio que utilice la matemática, las letras y la música como base para estimular la coordinación visomotora. Aprender jugando y divirtiéndose es la mejor forma de aprender.10. Nutrición completa y balanceada desde el embarazo. El desarrollo ce rebral y el proceso de mielinización (recubrimiento de las neuronas con una membrana que permite la transmisión de los impulsos nerviosos) necesitan de ácidos grasos esenciales. Los procesos de alerta, atención y razonamiento requieren de proteínas. Las vitaminas y minerales son importantes también.
La nota completa en Revista Nueva

Manualidades con nuestro hijo

Cuando un niño se lanza a pintar, recortar, modelar etc., siente que forma parte de lo que está creando, disfruta de la sensación de hacerlo por sí mismo y se siente capaz, poderoso.
La creatividad infantil es espontánea, sin normas ni prejuicios. Esto es lo más importante y no el resultado final.
Por ello, la reacción de los mayores ante su esfuerzo tiene que ser siempre positiva, sin comentarios críticos ni destructivos, y menos aún comparando sus trabajos con los de otros niños.

Cómo hacer títeres con un calcetin
Un títere es un muñeco móvil, que es gobernado por las manos, de modo que parece poseer autonomía, a los mas pequeños les encanta mirarlos y a los mas grande manejarlos, hay muchas maneras de hacer titeres la mas facil es con los dedos pintando sobre las llemas caritas, de materiales como botellas, cartulina,guante,etc, hoy usaremos un calcetin mano a la obra..
Materiales:
- 1 media vieja-
-fieltro de colores
- lana
- cartón plástico
- 1 esponja de espuma (gomaespuma)
- pegamento- tijera- aguja e hilo- guata o algodon

Toma la media e introduce tu mano en ella de modo que el talón de la media quede en la parte posterior de tu muñeca al doblar la mano. En la zona del empeine, a la altura en que se junta el pulgar con los otros dedos, realizamos un corte a lo ancho, para la boca.

Cortamos un óvalo de fieltro rosa, que será la parte interior de la boca. Cortamos además, un óvalo igual en cartón plástico un poquito más pequeño para dejar un borde para coser. Lo doblamos a la mitad para mover la boca. Pegamos el óvalo de cartón sobre el de fieltro y dejamos secar.

Cortamos dos cilindros en la esponja de espuma para hacer los globos oculares. Sobre una de las bases pegaremos un circulito de fieltro negro que será la pupila. Hacemos lo mismo con el otro cilindro. Los cosemos a la parte de arriba de la cabeza del títere.

Con lana hacemos la cabellera, también podemos hacer bigotes si preferimos. Para hacer la cabellera, juntamos los dedos de una mano y enrollamos la lana sobre ellos, dando muchas vueltas. Luego atamos por uno de los lados este rollo y cortamos el lado contrario.

Cosemos por la parte anudada sobre la cabeza del títere. Y luego de damos forma con la tijera. Si queremos hacerle cabellera larga, pediremos ayuda para hacer una madeja más grande.
Para hacer un títere con bigotes, hacemos igual que con la cabellera
Cuando tenemos la cara lista, rellenamos la cabeza con la guata, para darle forma, dejando algo de espacio para nuestra mano.
podemos remplazar la guata por otro calcetin o algodon.