Manualidades sencillas: Guantes de lana




Si tus pequeños tienen sweaters que ya no usan o tú tienes guardados viejos abrigos de lana con los que no sabes que hacer… está manualidad es la indicada.
Puedes aprovecharlos para hacer accesorios de invierno, como estos hermosos guantes. Son fáciles de hacer y no necesitas muchos materiales.

Los materiales son:
  • Sweaters de lana.
  • Tijeras.
  • Agujas o máquina de coser.
  • Hilos.
  • Papel.
  • Lápiz.
  • Plantilla (la cual realizarás tú para hacer estos guantes).
Para comenzar debes trazar la mano de tu pequeño o la tuya en un pedazo de papel. A continuación, debes añadir una línea para que el margen de costura quede a 1 centímetro aproximadamente por fuera del área trazada.

Con la pantilla ya lista, la colocas sobre el sweater y debes cortar dos piezas por cada mano, es decir cuatro en total.
Una vez cortadas, debes colocar las piezas derecho con derecho y debes coser alrededor del borde. Ten en cuenta asegurarte de reforzar la costura en los puños de la manopla, ajustando su punto un poco. Si es necesario, se puede dar marcha atrás de adentro hacia fuera y ajustar.
Tendrás unos hermosos guantes para usar cuando haga frío.

La caries dental



¿Qué es la caries?

Los dientes están recubiertos de un esmalte especial que los protege de cualquier agresión externa. Cuando esta capa va desapareciendo progresivamente por su descalcificación, deja de protegerlos y permite a los gérmenes presentes en la boca que puedan atacarlos.

El principal culpable de la caries es una bacteria llamada Streptococcus mutans (o S. mutans). Esta bacteria se transmite de la saliva de la madre o cuidadora al niño durante sus 30 primeros meses de vida y reside en la dentición, por lo que al menos el niño debe tener un diente para que se produzca la transmisión efectiva. La bacteria se alimenta de sucrosa y produce ácido como subproducto, degradando con ello el esmalte dentario.

En 1996, científicos de la Universidad de Helsinki observaron que los niños sin caries, tenían niveles muy bajos de esta bacteria. En cambio, los niños con caries tenían concentraciones extremadamente altas, como unas 100 veces superiores.

La caries aparece en los dientes como manchas blancas, depósitos de placa o sarro marronoso, y puede llegar a causar pequeñas fracturas o cavidades. La destrucción del diente se extiende propagándose al diente definitivo que aún se encuentra escondido. Una vez empieza, es cuestión de tiempo que se extienda y ataque a toda la dentadura.

Incidencia

Se considera que la caries es la enfermedad infecciosa más habitual en los niños americanos (de 5 a 8 veces más que el asma), con un 8,4% de niños afectados menores de dos años y un 40,4% a los 5 años. De esos casos, un 47% de los niños entre dos y nueve años nunca recibe tratamiento. La caries en los dientes de leche es uno de los motivos principales de hospitalización en niños y tiene un elevado coste sanitario.

¿Cuáles son sus causas?

Varios factores pueden producir la caries dental. La principal causa es una alimentación rica en azúcares que ayudan a las bacterias a corroer el esmalte, aunque, dependiendo del tipo de azúcar, su incidencia varía. Otras causas son una mala higiene dental, la ausencia de flúor en el agua y la propia genética, que como se ha demostrado provoca la aparición de caries en algunos niños especialmente sensibles a pesar de seguir unos hábitos profilácticos correctos.

Si bien la bacteria S. mutans es la principal responsable de la caries, se han encontrado otros factores que también muestran una inesperada correlación con este problema: complicaciones durante el embarazo o el parto, nacimiento prematuro o por cesárea, diabetes materna, enfermedades renales, incompatibilidades del Rh, alergias, gastroenteritis frecuentes y diarrea crónica. Además, una dieta rica en sal o baja en hierro y el uso de chupete parecen favorecer también la aparición de caries.

Antes de la aparición del primer diente, alrededor de la mitad de los niños de 6 meses ya están infectados con Streptococcus mutans. Según una investigación, a los 24 meses de edad el 84% de los niños había desarrollado una colonia considerable. Los factores asociados a estos casos fueron la ingesta de bebidas dulces antes de dormir, tomar demasiados alimentos dulces, picar entre comidas, compartir comida con adultos y una presencia muy alta de dichas bacterias en la madre. Por el contrario, la falta de bacterias se asoció básicamente con el cepillado habitual de los dientes.

Caries causadas por biberones

Una vez que los dientes empiezan a salir, una de las causas más habituales de su aparición se denomina caries del biberón, producida por un contacto frecuente con la leche o zumos, especialmente si se deja al bebé con el biberón para dormir, usándolo como un chupete. Si el bebé necesita del biberón para usarlo como chupete, es imprescindible que sólo contenga agua. Nunca se debe mojar con miel o azúcar.

¿Y la lactancia materna?

Según La Liga de la Leche Internacional (LLLI), “habitualmente se considera que la lactancia materna es la causa de la caries dental, puesto que no se hace distinción entre las diferentes composiciones de la leche materna y artificial, y entre los diferentes mecanismos de tomarla. Al pecho, el pezón se sitúa al final de la cavidad bucal, evitando que la leche caiga alrededor de los dientes, a diferencia de cuando se succiona de una tetina. Sólo tenemos que considerar la abrumadora mayoría de niños amamantados con dientes sanos para saber que deben haber otros factores implicados.”

Kevin Hale, asesor de pediatría dental de la academia Americana de Pediatría, comenta que "la mayoría de dentistas y madres lactantes no se llevan muy bien porque los dentistas no acaban de creerse los estudios científicos que demuestran que la lactancia no contribuye a la caries." Aunque la leche humana no provoca caries, algunos estudios han mostrado que puede contribuir a su desarrollo en aquel pequeño porcentaje de niños que están en la zona de riesgo (por razones hereditarias, por ejemplo).

Según la Academia de Medicina de la Lactancia, “sería evolutivamente suicida que la leche materna causara caries porque la selección natural hubiera eliminado los casos más serios. Hay 4.650 especies de mamíferos y todos ellos amamantan a sus crías. La raza humana es la única con problemas serios de caries”

La Liga de La Leche insiste en que "un pequeño porcentaje de niños amamantados desarrolla caries a pesar de la leche materna, no por su culpa”, y añade “cuando se plantea el destete, se debería tener en cuenta las múltiples ventajas de la leche materna frente a la leche artificial, por lo que se debería respetar la decisión de la madre. En lugar de proponer un destete por culpa de la caries, el dentista debería investigar la causa de fondo del problema.”

Cuanto antes se detecte mejor

El problema principal de la caries es encontrarla a tiempo. Nos puede parecer imposible que un bebé pueda desarrollar tal problema, ya que siempre lo asociamos a un adulto, con lo que las visitas al dentista se demoran hasta que, a veces, resulta demasiado tarde. Los pediatras a menudo no reconocen los primeros síntomas, en parte porque tampoco es su tarea (ésta correspondería a los dentistas infantiles). Las caries recientes no suelen verse a simple vista y necesitan de ciertos artilugios para ser descubiertas; en cambio, las de larga evolución si suelen verse fácilmente. Los bebés y niños con caries tienen una gran probabilidad de desarrollarla también en sus dientes definitivos, así que el problema es bastante grave.

¿Qué se puede hacer?

Las recomendaciones básicas se centran en aquellos casos en que las personas que están en contacto más estrecho con el niño tengan problemas de caries. Es básico que estas personas sigan una dieta equilibrada y tengan una buena higiene dental para disminuir considerablemente el riesgo de caries del bebé.

¿Que tratamiento seguir?

Una vez se ha diagnosticado caries en un bebé, el tratamiento debe ser de choque para frenar su desarrollo y evitar la cirugía. Algunos dentistas recomiendan usar una minúscula cantidad de pasta de dientes fluorada, mientras que otros prefieren un cambio en la dieta. Consideran que la salud dental de un bebé empieza desde el momento de su fecundación, con lo que la dieta materna es fundamental. Lo mismo se puede decir una vez nacido, pues la dieta del bebé depende básicamente de lo que coma su madre.

Un estudio publicado en la revista Lancet informa de la relación existente entre la ingesta de plomo por parte de la madre y la incidencia de caries en sus hijos, y explica con ello el incremento de caries en niños que habitan en zonas industriales.

La vitamina D incrementa la absorción de calcio, por lo que ayuda a tratar la caries, pero es tóxica si se toma en grandes cantidades. En un estudio de 1996, se encontró que una combinación de vitamina D, C y calcio, mejoró la salud bucal de los niños.

Como el flúor es una neurotoxina que inhibe la absorción de calcio, muchos médicos están en contra de tratamientos con flúor y prefieren un cambio de dieta (sin dulces y con vitaminas) e higiene dental.

¿Para qué sirve el flúor?

El flúor es una sustancia natural que refuerza el esmalte dental haciéndolo más resistente a la caries. También interfiere en el proceso en el que las bacterias metabolizan el azúcar para producir ácido, denominado glicólisis.

Normalmente se presenta como pasta de dientes fluorada (usada por 450 millones de personas), sal (50 millones) o añadida al agua de beber (210 millones). La principal fuente de flúor natural se presenta en el agua de beber, aunque también en algunos lugares puede encontrarse en el aire y en ciertas plantas. Se ha demostrado que una proporción de 0,5 a 1,0 mg/litro reduce la aparición de la caries dental. Pero la ingesta excesiva puede causar fluorosis dental, que se caracteriza por la aparición de manchas, falta de brillo o cambio de color de la dentadura a amarillo o marrón.

Remineralizar los dientes tan pronto como se detecta el problema, mediante un cambio en la dieta y la ingesta de flúor, puede repararlos pero no destruirá las bacterias. Para ello es primordial cepillarse o enjuagarse los dientes.

¿Pero todo es culpa de la dieta?

La verdad es que a pesar de que la alimentación es uno de los factores que más pesan en la aparición de la caries, puede haber gente con dietas desaconsejables que nunca la padezca; en cambio, otras personas pueden comer muy bien y tener graves problemas. Pero nunca está de más tener precauciones, así que un buen cepillado, evitar dulces y una dieta equilibrada es fundamental.


Fuente: Crianza natural

Educacion sexual


Vivimos en un mundo muy sexualizado. Hay mensajes a todo nuestro alrededor— en la radio y televisión, en las películas, las revistas, y la música. El sexo se usa para vender todo desde el jabón hasta los autos.

Pero a pesar de que se habla tanto, nuestros hijos no reciben mucha información útil.

Muchos niños se confunden perciben riesgos, temores, etc.. acerca de la sexualidad. Frecuentemente el abuso sexual, las enfermedades transmitidas sexualmente y embarazos no deseados dan forma a sus vidas. Queremos que nuestros niños tengan vidas saludables y gratificantes. Y todos sabemos que es importante enseñarles acerca del sexo. Pero para muchos de nosotros encontramos que es difícil hablar sobre el sexo — especialmente con nuestros niños

Del Nacimiento a los Dos Años:

A los bebes les damos un sentido de quienes son desde que nacen. Les hacemos sentir seguros o inseguros mediante: •la forma en que los tocamos •la forma en que les damos de comer, los lavamos y cambiamos los pañales •con el tono de nuestra voz •permitiéndoles que se sientan cómodos con sus cuerpos y sus emociones Ellos pueden desarrollar sentimientos saludables sobre su sexualidad si hacemos todas estas cosas de un modo agradable y cariñoso. Los niños exploran sus cuerpos. Aprenden rápidamente que se siente agradable tocar sus órganos sexuales. Es bueno dejarlos disfrutar esto. Si les gritamos o les pegamos en las manos, lo harán de todos modos — pero se sentirán culpables. Y no nos tendrán confianza mas adelante en sus vidas cuando necesiten orientación sobre el sexo. También es importante que los niños aprendan que el orinar y defecar son funciones saludables y normales.

De Tres a Cinco Años:

Cuando llegan a los tres años, los niños ya saben que las mujeres y los hombres tienen diferentes órganos sexuales. Hay que hablar sobre ellos de la misma forma que se habla de la nariz, los codos y los dedos. Siempre use los nombres correctos de los órganos sexuales. Los niños pequeños tienen curiosidad sobre los cuerpos de sus padres y de otros niños.Los niños de tres años también desarrollan curiosidad en cuanto a “¿De donde vienen los bebes?” No tiene que describir lo que es la relación sexual en este momento. La respuesta debe ser sencilla en esta etapa. Puede decir algo como, “Los bebes crecen en un lugar especial adentro de la mamá.”

Los niños de cuatro años se apegan mucho a su padre o madre — aun si uno de ellos está ausente. Es más, pueda que el niño(a) sienta celos

De Cinco a Siete Años:

Los niños normalmente son menos apegados con los padres o con las personas que los cuidan a esta edad. Ellos están empezando a descubrir su propia feminidad o masculinidad. Y puede ser que solo quieren estar con personas de su mismo sexo. Por eso es muy común que digan que odian a los niños del sexo opuesto. Otra vez, es mejor no burlarse de ellos por esto

Los Pre-adolescentes (ocho a 12 años)

necesitan toda la información acerca de la menstruación, los sueños mojados y otras señales de la madurez. Los pre-adolescentes se preocupan mucho si son “normales.” Asegúreles que no hay dos personas iguales. Debemos dejar que los jóvenes encajen con los niños de su edad. Pero también debemos animarlos a que piensen por si mismos.

niños ya mayores , con mas años

ya están listos para saber acerca del sexo y la reproducción. Quieren saber sobre las relaciones sexuales y relaciones sociales. Necesitan saber acerca de las infecciones transmitidas sexualmente, los métodos anticonceptivos, y las consecuencias del embarazo durante la adolescencia. Y necesitan saber como todo esto puede afectar su vida.

Los jóvenes deben aprender como decir “no” y entender lo que es el “sexo seguro.” El “sexo seguro” reduce el riesgo de transmitir infecciones transmitidas sexualmente. Deben saber como tener relaciones sin herirse o herir a otras personas. Y deben saber que ellos son responsables por lo que hacen.

Bronquiolitis


La bronquiolitis aguda es una enfermedad del aparato respiratorio que afecta a menores de 2 años, en especial a los menores de 6 meses. La causa es infecciosa, siendo la bronquiolitis más frecuente la causada por el virus respiratorio sincitial (VRS o SRV).

Un lactante puede tener una bronquiolitis en cualquier época del año, aunque el periodo más frecuente es de noviembre a abril.

Síntomas que presenta

Los días previos suele tener un catarro de vías altas (resfriado) y posteriormente se desarrolla la bronquiolitis. Los síntomas de ésta son variables para cada niño. Típicamente presenta dificultad para respirar (fatiga) y a veces se oyen pitos (sibilancias). La frecuencia respiratoria aumenta y puede comer menos. Algunos niños presentan otitis asociada.

No suele haber fiebre, y si se presenta, ésta es moderada (38-39 ºC).

La mayor parte de los niños no necesitan ingreso hospitalario y el tratamiento puede llevarse a cabo en el domicilio.

La bronquiolitis dura entre 7 y 30 días, según la gravedad, aunque por término medio, hasta encontrar al niño completamente bien, suelen pasar no menos de 15 días.

Tratamiento

Dado que la causa principal es un virus, el tratamiento es sintomático y los antibióticos no son útiles.

Lo más importante es no fumar en el hogar. Se mantendrá al niño alejado de ambientes cargados (humos de cocina, bares, etc.). Mantener un ambiente con un nivel de humedad adecuado y ofrecer al niño agua de forma regular. Suele ser útil mantenerlo semiincorporado boca arriba, y siempre deben mantenerse las fosas nasales despejadas. Si hay fiebre se tratará con las medidas y antitérmicos habituales.

En ocasiones el pediatra indicará medicinas para el alivio de los síntomas.

Relación con el asma

Los síntomas son muy similares, pero no deben confundirse. El diagnóstico diferencial corresponde al pediatra. La mayor parte de los niños asmáticos han tenido bronquiolitis cuando eran bebés, lo que posiblemente demuestre una forma peculiar de responder ante los virus por parte de la población que tendrá asma. No obstante, no todos los niños que presentan bronquiolitis, aproximadamente solo 1 de cada 3 ó 4, será asmático de mayor.

Cuándo acudir al pediatra

Una vez que el pediatra ha diagnosticado al niño de bronquiolitis, deberá acudir a la consulta de revisión que le haya programado. La evolución de la enfermedad es lenta y es necesario tener paciencia. Si considera que el niño empeora, solicite un adelanto de la cita. Si observara alguno de los síntomas de alerta que se exponen a continuación, tendrá que dirigirse de inmediato a un centro sanitario: pérdida de conocimiento, disminución importante de la frecuencia cardiaca, color de la piel azul, uñas azuladas o imposibilidad para caminar o para comer.

Fuente: Asociación Española de Pediatría

Para leer más: Kidshealth