
¿Qué hacer para evitarlo?
-La importancia del ejemplo: La coherencia entre lo que un padre dice y lo que hace es vital.
-En muchos casos es necesario explicarle el significado de lo que está diciendo y explicarle que las malas palabras pueden ser muy molesta para los demas.
-Explicarle que esas palabras son de mal gusto, no hará más que promover una mala imagen de sí mismo.
-Si un adulto maldice, llamarle la atención para que el niño entienda que es una conducta inadecuada en cualquier edad.
-Enseñarle expresiones alternativas para los insultos.
-No comente con otras personas lo que el niño ha dicho delante de él para que no se sienta importante.
-Intente no reírse porque están disfrutando del juego con lo que intuyen prohibido. Evitemos el reto y el “no” tajante, porque también están en la edad en la que el “no” de los padres vuelve muy interesante lo que, tal vez, hasta hace un rato no tenía esa categoría.